La situación del infame basural de la ciudad está entrando en una zona de franco riesgo para el intendente Daniel Katz. En la semana que concluye, el Intendente se mostró nuevamente en la
Casa Rosada al lado del presidente Néstor Kirchner anunciando una
inversión que, entre aportes de la Nación y de la Provincia, alcanzará
los 300 millones de pesos y servirá para repotenciar la Central
Eléctrica 9 de Julio. Pero esta importante noticia podría ser una
cuestión menor si la denuncia que promueven vecinos de la zona sur de
la ciudad, elaborada por el abogado Daniel Mazzocchini, se concreta en
los hechos.
Es que la cuestión del basural a cielo abierto viene de muy lejos. Se inició con un contrato de necesidad y urgencia que colocó al empresario José María Brandinelli como actor del sistema por más de una década. En esa década y sin que mediara cuestión penal alguna, se dieron las condiciones que hoy agobian a los vecinos del basural y que hacen que el abogado Mazzocchini trate al Intendente como a un vulgar criminal.
Como periodista, he seguido este tema a lo largo de tres administraciones. La de Mario Roberto Russak dio de baja los contratos con la firma Venturino Eshiur y abrió el camino para la contratación bajo el régimen de “necesidad y urgencia", que a su vez allanó el camino del contrato con el dueño de la firma Imepho, Brandinelli. Actor principal de ese acuerdo fue el radical José María Conte, a la sazón concejal en esa época.
Los memoriosos recordarán a Conte repartiendo los sandwichitos del agasajo a los periodistas en ocasión de la inauguración del predio por el cual, pese a la municipalización del servicio, Brandinelli sigue percibiendo unos 5 mil pesos mensuales en concepto de alquiler.
Los desatinos que se dieron durante la “desgestión" Aprile han sido citados más que suficientemente en este medio. La actitud del juez Félix Arbizu también ha tenido su espacio: el magistrado está en el límite de lo posible, se debe a la ley y hasta ha debido soportar una descalificación indebida al ser publicada su situación personal ante la Hacienda municipal. Al imponer el doble de la caución real que se le aplica a la Comuna por no remediar el predio, Arbizu llegó fácticamente al límite de sus posibilidades y potestades.
Y de aquí en más, ¿qué? Ahí entra el abogado Mazzocchini, que representa al vecino Juan Carlos García y a la directora de la escuela 44 Margarita Pérez. Mazzocchini ha dado a conocer su disposición a impulsar una denuncia penal en contra del intendente Katz. Según el abogado, hay elementos de cargo que en su opinión deberían llevar a la Justicia a detener a Katz. Y conecto esto con los hechos que llevaron a la detención del intendente de Los Cocos en Córdoba, Cristian Resille Reyes, quien fue acusado de incendiar intencionalmente el basural de dicha localidad.
Parece un poco exagerado. No obstante, dada la notoria afinidad de alguno de los fiscales con organizaciones políticas enemigas del actual Intendente, éste es un tema que de seguro excedería de inmediato las cuestiones meramente legales.
La comunidad se merece que haya un camino cierto para terminar con este estado de las cosas. La judicialización, en términos penales, sólo logrará enrarecer el tema, más aún cuando estamos al borde un año electoral.
De todos modos, creo que el Intendente debería prestar atención a esta situación. Antiguos enemigos y nuevos aliados políticos, muchos de ellos de la UCR, coinciden en un punto: “si Katz es candidato a Intendente, no hay nada que discutir". No es nuevo que la manera más común y también la más sórdida de sacar a un número puesto del camino, es tenerlo sometido a proceso penal. Sobre eso, Katz debería saber que existe un riesgo cierto.
Martes, 07 de Febrero de 2012
Mar del Plata, Buenos Aires - Argentina
La Noche de la 99.9
De 21:00 a 24:00 hs.
Siempre le gustó la plata, siempre necesitó la plata. Podrá decirse, ¿y quién no? Gustavo Arnaldo Pulti ha corrido tras el dinero como cualquiera; la cuestión aquí es lo que hace para obtenerlo.
En su juventud, recién llegado de Dolores, se apoderaba de los cospeles de teléfonos públicos. Ya algo mayorcito, participó en la componenda del estacionamiento medido, aquella saga malhadada que marcó a fuego la administración de Mario Roberto Russak. De ambas salió indemne: en el caso de los cospeles, porque en un ingeniosa maniobra del hoy ministro de la Corte Julio Pettigiani lo pasó, de ladrón de cospeles, a apropiador de objetos romos que aún no eran parte de la colecta pública.