… al trigo, decía el dicho popular español. Otra vez, como si jamás hubiese ocurrido antes, los hechos de violencia que golpean cotidianamente a la ciudadanía sorprenden a las autoridades, que no atinan a poner en marcha una política de seguridad efectiva.
Pocos días después del reemplazo de Guillermo Britos por Rubén Cuevas en la distrital de policía de la ciudad, la furia del delito se ha desatado nuevamente. Asaltos a mano armada, casas bajo sitio de los maleantes, parroquianos desvalijados en céntricos restaurantes, y lo que para la fuerza es el colmo de su negativo karma: dos periodistas mujeres víctimas de delitos graves; una asaltada, la otra violada, ambas a las puertas de los medios en que trabajan.
María José Garufi, de la redacción del diario El Atlántico, fue asaltada y despojada de todos sus efectos personales a las 15.30 del pasado domingo, a las puertas del diario. Tres adolescentes —de ésos que reciben toda la protección de la Convención Internacional de los Derechos del Niño— la rodearon, navaja en mano, la amenazaron con “cortarla", se llevaron su mochila y la dejaron temblando indefensa. Aunque, ironía de ironías, “por suerte no le hicieron nada". ¿Nada?
El asalto sexual a una colega del diario La Capital —es de decoro no dar su nombre— ocurrió a las 20 del pasado martes en Champagnat y Alberti. La joven salía del diario, fue tomada por los criminales en la misma vereda, que bajo amenaza la llevaron a un lugar cercano y allí concretaron su accionar criminal.
Un asco. Todo. Aunque no es la policía la única culpable de que estas cosas ocurran con una asiduidad espantosa. Mar del Plata no tiene el número necesario de efectivos para cubrir de manera eficaz todas las cuadrículas, los funcionarios policiales están sobrepasados física y psíquicamente. En cambio, los delincuentes siempre tienen relevo, pues la Unidad Penal XV no deja de parir delincuencia. Si alguien tiene dudas acerca de esta aseveración, invito a revisar los partes de flagrancia de la propia policía. En un porcentaje elevadísimo, el delito se lleva a cabo por una población de delincuentes conformada por ex internos del penal de Batán y menores que en su enorme mayoría están vinculados familiarmente.
Como respuesta a la publicación de La Capital que cerraba un elocuente damero de daños materiales sufridos por el personal del diario, los jefes de las seccionales Cuarta y Novena enviaron dos patrulleros cada uno para dar custodia a la manzana sobre la que está asentada el medio y su planta editora. Una auténtica mariconada, debo señalar.
Todo esto ocurre cuando León Carlos Arslanian anuncia que, próximo a cumplir su segundo ciclo al frente del Ministerio de Seguridad bonaerense, deja una provincia en la que el delito ha sido puesto en caja. De la rabia e impotencia, hasta ganas de llorar dan.
No obstante considero que quedarse en la crítica al personal policial es hacerle el juego al poder. Al verdadero poder. Porque hay en el cuerpo de fiscales que dirige Fernández Garello una ideología —de algún modo hay que llamarlo—que privilegia los derechos de los delincuentes por encima de los de las víctimas. Más de un escrito fiscal es en verdad una pieza exculpatoria de los criminales. Hacen sociología berreta, una que establece que el ladrón, el violador, el asesino es una víctima de la sociedad, que no lo favoreció en el reparto de la plusvalía, y por eso sus actos criminales son la consecuencia inevitable de nuestra indiferencia ante su suerte.
No todos actúan así, claro, pero también es cierto que los que se distinguen de estas conductas terminan afuera del sistema. Que lo diga si no el actual fiscal de Cámaras Daniel Adler, que cuando pujaba por el cargo que hoy ocupa solía decir: “No soy lo suficientemente garantista para esta gente". Y “esta gente", es decir quienes dominan ideológicamente el sistema, es no sólo Roberto Atilio Falcone desde la “escuelita" de Derecho Penal, sino también el presidente de la Asociación de Magistrados Manolo Fernández Daguerre, entre otros que actúan en igual sentido.
Todos se corren por izquierda a ver quién es más progresista, a ver quién es más ingenioso para liberar más rápidamente a criminales. ¿Las víctimas? Material descartable: ya han asumido que, cuando mucho, el escozor que estos temas causan están en el centro de la escena periodística por 72 horas máximo. Después todo sigue igual. O peor.
Viernes, 18 de Mayo de 2012
Mar del Plata, Buenos Aires - Argentina
Tiempo Deportivo Radio
De 13:00 a 14:00 hs.
Con Rodolfo Puleo y Carlos "Cachacho" Pascual - Un equipo de más de quince personas que siguen paso a paso al deporte en todas sus disciplinas, con el análisis, la voz de los protagonistas y las transmisiones de los eventos deportivos más importantes en la ciudad.
¿Alguien puede creer que Gustavo Arnaldo Pulti gobierna la ciudad, en el sentido estricto del término? Quizá la presidenta Cristina Fernández, que le dedicó cálidos elogios hace días, al dar inicio a la utilización del nuevo predio de disposición final.
Por aquí, entre nosotros, el que crea que Pulti gobierna la ciudad, está realmente extraviado. No porque se entienda que a la ciudad la gobierna Florencio Aldrey Iglesias; aun sin la existencia del brigantino galaico, estoy persuadido de que el resultado no sería mejor.