El escenario que dejó el lanzamiento del binomio Scioli - Balestrini en Mar del Plata el pasado martes 21 no es el que muchos actores de la vida política local preveían.
En primer lugar, se estimaba que Scioli consagraría como candidato a intendente a Sergio Fares a pedido de Daniel Katz, y que esta decisión dejaría sentados los reales del actual lord mayor como “jefe territorial". Esta jerga, la del territorio, tiene entre sus principales adherentes a Jorgelina Porta, la fémina de Barrios de Pie, que suele hablar esta jerigonza de moda que ubica el dominio de una zona o sector como “el territorio". Al que hay que sumarle la frasecita “cuestión de pertenencia", inexorable compañera del discurso de los que se autodescriben como “forjadores de la nueva política", casi sin excepción dirigentes K.
Vaya uno a saber qué parte de esta curiosa palabrería le coptó el pensamiento al Intendente, que a su retorno de uno de los tantos viajes a Buenos Aires, se descolgó con la idea —de algún modo hay que llamarlo— de que resultaba impensable ser ministro de la Gobernación Scioli si no se tiene “poder territorial". Esa prueba de poder, unida al impulso que el gobernador Felipe Solá le ha dado a la senadora Adela Segarra, llevó a Katz a inventar la candidatura de Fares como candidato de consenso. La pregunta que se impone es: ¿consenso entre quiénes?
No parece que Horacio Tettamanti, la propia Adela Segarra, o Gustavo Serebrinsky estén dispuestos a pasar por el degolladero político que implica el consenso. Cada uno por las suyas, todos parecen decididos a dar batalla. Segarra ya ha hecho saber que declina su intención de postularse —sigo señalando que sería republicano y democrático que explique de qué caja o unión de voluntades salieron los cien mil dólares que invirtió en su campaña publicitaria—. Dicho esto, debo agregar que la senadora más laboriosa de la Legislatura bonaerense ha hecho saber que ella, con la lista única en torno a Fares y monitoreada por Katz, no comulga. Sí, en cambio, estaría dispuesta a conversar con Serebrinsky.
Contrariamente a lo que el Intendente aseguraba hace una semana —“cerré todo con todos"—, nada parece estar resuelto: el propio Scioli admitió que todavía es muy pronto para hablar del candidato a intendente para Mar del Plata, porque hay tiempo hasta el 8 de septiembre. Y al parecer, se lo van a tomar.
Esa frase pegó duro en la comitiva que lo rodeaba: Daniel Katz, Jorge González, Eduardo Salas —ya integrado a la intimidad del Uno local—, todos esperaban que Scioli sumara para cerrar el cerco sobre los contendientes díscolos que no aceptan órdenes de arriba, que gustosos reclamarían que se cumplan si los favorecidos por el dedo fueran ellos. Aquí no hay puros de corazón; sólo se trata de ambiciones superpuestas.
Un párrafo más ante tanta indefinición. Celebraron su interna los radicales; ganó Vilma Baragiola por unos doscientos votos. Qué significará esa cifra a la hora del voto concreto de la sociedad el 28 de octubre, es un misterio. Ni ella paga dos centavos al sport, pero ahí está, en un momento y un lugar que quizá nunca imaginó, porque su candidatura siempre fue para luego “bajarse". Sólo la terquedad de Daniel Katz en no ser candidato la arrojó a las aguas intemperantes de la elección general.
Chiquitito lo de Gustavo Arnaldo Pulti. Es obvio que hace años perdió toda idea de pudor: luego de andar a los codazos con Jesús Porrúa por aquello de quién salía en la foto con Lavagna, ahora es un cruzado verbal del maravilloso y único candidato al que le presta atención Florencio Aldrey Iglesias, Daniel Scioli.
El 28 de octubre elegiremos, chapaleando en un mar de dudas. Dura tarea ser ciudadano ante tanto chusco mal avenido con aires de “vótenme a mí que yo lo voy a arreglar todo".
Viernes, 18 de Mayo de 2012
Mar del Plata, Buenos Aires - Argentina
Tiempo Deportivo Radio
De 13:00 a 14:00 hs.
Con Rodolfo Puleo y Carlos "Cachacho" Pascual - Un equipo de más de quince personas que siguen paso a paso al deporte en todas sus disciplinas, con el análisis, la voz de los protagonistas y las transmisiones de los eventos deportivos más importantes en la ciudad.
¿Alguien puede creer que Gustavo Arnaldo Pulti gobierna la ciudad, en el sentido estricto del término? Quizá la presidenta Cristina Fernández, que le dedicó cálidos elogios hace días, al dar inicio a la utilización del nuevo predio de disposición final.
Por aquí, entre nosotros, el que crea que Pulti gobierna la ciudad, está realmente extraviado. No porque se entienda que a la ciudad la gobierna Florencio Aldrey Iglesias; aun sin la existencia del brigantino galaico, estoy persuadido de que el resultado no sería mejor.