La administración Pulti impulsa la ordenanza 14.968, que restringe fuertemente el uso de espacios públicos, estadios o clubes que impliquen una amplia convocatoria de público. Dicha ordenanza tiene un objetivo meramente recaudatorio: sólo en concepto de autorización se deben abonar $2.500, y el pago de la canonjía habilita a que se hagan estudios de viabilidad por parte de técnicos municipales.
Esta ordenanza se suma a una serie de actos impulsados por el Ejecutivo que, al contar con la mayoría tanto en el Concejo como en la Asamblea de Grandes Contribuyentes, le permite literalmente hacer lo que quiere. Aunque la norma registra excepciones: por caso las ONGs, las instituciones de bien público, asociaciones de fomento, y en el artículo 17, se deja apartados a los Estados nacional, provincial y municipal.
No es de extrañar que esto sea así: hay que proteger los millonarios negocios de verano de Florencio Aldrey Iglesias. ¿Acaso alguien imagina que le iniciarían un expediente y lo obligarían a abonar $2.500 al gárrulo de Boulevard Marítimo? Además, ¿quién forzará a hacer trámites y contribución alguna a Chacho Berrozpe, Mario Puche u otros conocidos buscas locales que hacen de líderes populares cuando corten calles, quemen gomas o cualquier otra tropelía que se les ocurra? Creerlo sería un pecado de inocencia.
Por fuera del Concejo Deliberante -lo que equivale a decir por fuera de la representación política de la ciudad- y a través de Facebook, ha comenzado una movida ciudadana que proclama la necesidad de defender la libertad de ejercer el derecho constitucional de expresarse libremente. Aquí la idea de una oposición meramente testimonial se diluye ante el imperio de la vocación ciudadana de hacer de la democracia un espacio real. Es un escenario impensado para Gustavo Arnaldo Pulti, que actúa ya desembozadamente como lo que es, un sujeto autoritario que desprecia al individuo del común, que cree que el poder es la suma de complicidades, y no la sana gestión en la búsqueda del bien común.
Desde la política, hasta ahora salieron a dar su parecer Hernán Alcolea -“es inconstitucional”- y Maximiliano Abad -“limita peligrosamente la libertad de expresión”-. Es evidente que esta norma está destinada al fracaso, no resiste nada, ni jurídica ni políticamente; es como el delirio que había llevado a querer cobrar a los comerciantes derechos de publicidad por cualquier banner de marcas comerciales en el interior de los negocios de la ciudad.
No se ha privado el lord mayor de volver sobre temas sensibles a la fecha y a esta comunidad: la seguridad. Anunció que ya está terminado el expediente administrativo para adquirir el predio para la escuela de policía local, puntualizando: “es parte del compromiso que tiene la gestión para con la seguridad”, y aprovechó, ante un auditorio mediático complaciente, para hacer más anuncios sobre la instalación de cámaras de seguridad. Parole, ya que nada de toda esa parafernalia de anuncios impidió la muerte de Sofía Ponce, de 17 años, en la noche de Navidad, ni el despojo sufrido por extranjeros que han llegado por el Dakar dentro del Hotel Hermitage.
Martes, 22 de Mayo de 2012
Mar del Plata, Buenos Aires - Argentina
Nada es perfecto
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Con Kelo Arenz - Lunes a Viernes de 9:30 a 13:00 hs. Programa de interés general. Actualidad, espectáculos, el comentario de las noticias del momento y la mejor música internacional: El retrato del día, los clásicos, los Beatles y los últimos lanzamientos.
Catorce gremios conforman el entramado que articula la actividad de la pesca en Mar del Plata. Actúan como entes del Estado SENASA, AFIP (Aduana/DGI), OPDS, el organismo de control ambiental de la provincia de Buenos Aires, y obviamente Prefectura Naval Argentina. Si se trata de las plantas de procesamiento, la comuna de Gral. Pueyrredon también articula un damero de actores para efectuar controles. Los millones que genera la pesca derraman de manera radial en esta comunidad, y es una de las actividades de mano de obra intensiva más importantes de este conglomerado urbano.