Cada día se torna más obvia la necesidad de dar un cambio profundo al modelo de elección de autoridades que tiene hoy nuestra sociedad. La democracia- que ha marcado ya a dos generaciones de argentinos nacidos en vigencia del sistema- debe darse a sí misma un cambio, con el fin de apuntalar la representatividad de los electos de un modo limpio y transparente.Algunos hechos recientes han demostrado que el formato actual deja -detrás de los grandes anuncios, de la participación del electorado independiente, y de las elecciones internas simultáneas para todos los partidos con utilización del padrón general -un amplio espacio para el fraude.
No es menor el hecho de que los candidatos surjan de manera poco clara, y a poco de andar rindan tributo a intereses que no son los de aquellos que los votaron.
Un caso significativo es el de Eduardo Salas, más conocido como “tuqui". Integrante en sus años jóvenes de “Guardia de Hierro", devino en los 90 en menemista fervoroso, anti duhaldista “ídem", y -al fin de su mandato- en operador político de Florencio Aldrey.
En fecha reciente, y con el desparpajo que lo caracteriza, Salas se inmiscuyó en el debate por la aprobación de una iniciativa privada a licitarse en la “Plaza del Agua". Solícito salió a obstruir, entendiendo que así cumplía el mandato implícito de Florencio Aldrey de oponerse al proyecto. Porque sigue existiendo gente que se atreve a realizar proyectos en la ciudad sin pedirle permiso ni darle un porcentaje a cambio de protección mediática.
Quedó muy solo en la reunión, en la que expusieron quienes proponen la iniciativa. Con esa imprudencia que caracteriza a quienes ya nada tienen de probo para defender, Salas suele decir que el hace cualquier cosa que Florencio Aldrey le pida. ¿Por qué?. Salas arguye sin mayor detalle que es por que “le debe un favor enorme".
¿Qué favor le puede deber un concejal a un empresario, que lo lleve a ser su servicial operador? ¿Será no publicar en cabeza de tapa la denuncia por falso testimonio en el tema transporte? ¿Será no dar detalles del terrible accidente automovilístico que protagonizó un hijo de Salas? El favor puede consistir en qué- según mis fuentes- al momento de los hechos, el citado joven Salas no tenía carné de conducir. ¿Será ése el favor?
Quizá tenga que ver con la relación comercial que Eduardo “tuqui" Salas tiene con la bailanta “Al Diablo", allí en Corrientes al 1600. Dos fuentes- una de las cuales se vincula con la lucha anti droga- sostienen que, de no ser por la protección política y jurídica de la que goza Salas, buena parte de la estructura de venta al menudeo que opera en el centro local habría caído. La fuente sostiene que existen grabaciones de audio y video que demuestran que el local en cuestión es un punto clave en la negra historia de la nuestra noche “hard".
La otra fuente viene de la política, y fue un compañero de ruta de Salas por años, aunque hoy está distanciado por esas razones -a veces incomprensibles para el resto de los mortales- que los peronistas llaman “traición". Sostiene enfáticamente que el aumento patrimonial del concejal es escandaloso, que nada puede explicar su bonanza económica. En la ocasión, la fuente habló también de la red de protección política y judicial que el curul ha sabido conseguir.
Pero es evidente que hay una relación intensa y poco clara entre Iglesias y Salas. Lo avalan dos cuestiones: su amancebamiento opinando siempre según los intereses del galleguito emprendedor, y la discreción del diario para informar barbaridades sobre el concejal, como la ocurrida en la disco El Diablo el pasado domingo 26 de febrero. Ese día, tres personas sufrieron descargas eléctricas, y debieron ser llevadas al área de emergencias del HIGA.
Después de Cromañón, un boliche de la noche marplatense que a diario está en la comidilla de la ciudad, tiene sus instalaciones en tal estado que existe peligro real de electrocución.
Nadie parece alterarse, pero si no fuera por los favores que Salas y Aldrey se prodigan mutuamente, se imagina usted lector la campaña que ya habría desatado el diario La Capital.
Martes, 07 de Febrero de 2012
Mar del Plata, Buenos Aires - Argentina
La Noche de la 99.9
De 21:00 a 24:00 hs.
Siempre le gustó la plata, siempre necesitó la plata. Podrá decirse, ¿y quién no? Gustavo Arnaldo Pulti ha corrido tras el dinero como cualquiera; la cuestión aquí es lo que hace para obtenerlo.
En su juventud, recién llegado de Dolores, se apoderaba de los cospeles de teléfonos públicos. Ya algo mayorcito, participó en la componenda del estacionamiento medido, aquella saga malhadada que marcó a fuego la administración de Mario Roberto Russak. De ambas salió indemne: en el caso de los cospeles, porque en un ingeniosa maniobra del hoy ministro de la Corte Julio Pettigiani lo pasó, de ladrón de cospeles, a apropiador de objetos romos que aún no eran parte de la colecta pública.